martes, 13 de julio de 2010

Woerth abandona finalmente su puesto de tesorero del partido político UMP


El ministro de trabajo francés, Eric Woerth, anunciaba el martes a la prensa a su salida del consejo de ministros en el que presentaba el proyecto de la Ley de reforma de jubilaciones, que abandonaba sus funciones de tesorero del UMP, partido al que pertenece Sarkozy, quien ha "aconsejado" a Woerth de obrar así. Uno de los nombres que se barajan para su sustitución es Xavier Bertrand, secretario general del partido presidencial.

El lunes, Eric Woerth evocaba por primera vez en una cadena de televisión francesa la posibilidad de una dimisión de su puesto de tesorero, que ocupa desde 2002. "Lo pensaré", declaró. El presidente de la República le dio su aprobación el lunes por la tarde con ocasión de su intervención televisada por France 2 "le he transmitido mi deseo de que se consagre exclusivamente a esta importante reforma de las jubilaciones, que su honor estaba ya lavado, que se habían levantado las sospechas, y mi consejo es más bien que abandone esta responsabilidad (de tesorero del UMP)", declaró.

Eric Woerth ha sido acusado de "conflicto de intereses", primero por haber sido al mismo tiempo Ministro de Hacienda (de 2007 a marzo de 2010) y tesorero del partido presidencial UMP, y segundo porque, a la vez, su esposa Florence administraba una parte de la fortuna de Liliane Bettencourt, heredera de los cosméticos L'Oréal.

Le Monde

miércoles, 7 de julio de 2010

L'Oréal, porque ellos lo valen.




La noticia ya ha sido publicada en España, sin embargo me parece interesante tratarla un poco aquí, ampliando informaciones.

Liliane Bettencourt: 87 años, heredera del fundador de la marca cosmética L'Oréal, es la segunda mayor riqueza de Francia. Desde 1995 no declara al fisco. A pesar de ser el ojo de este huracán político-financiero que ha llegado ya hasta el Elíseo, haciendo tambalearse a su presidente Nicolas Sarkozy, se debate sobre sus capacidades mentales, debido a su edad, y se debate su tutela.

Estas facultades mentales de Bettencourt se discuten como consecuencia de donaciones que ha realizado a François-Marie Benier, fotógrafo de 63 años y amigo de la heredera, que ha recibido por parte de ésta 993 millones de euros en forma de cheques, seguros de vida etc.
La denuncia contra Benier por "abuso de debilidad" la realiza la hija de Bettencourt, Françoise Bettencourt-Meyers. La hija de la millonaria ha aportado a la justicia grabaciones telefónicas entre Liliane y el administrador de su fortuna.

Las conversaciones telefónicas habrían sido grabadas por Pascal Bonnefoy, antiguo mayordomo de Bettencourt. Las conversaciones, verdadera bomba política, afectan a numerosos políticos de derecha ya que tratan sobre fraude fiscal y de cuentas en el extranjero y donaciones ilegales de grandes sumas de dinero.

Estas donaciones son confirmadas por Claire Thibout, contable de la familia hasta diciembre de 2008. Thibout afirma que Bettencourt tenía por costumbre financiar la derecha francesa con aportaciones en efectivo que alcanzaron las decenas de miles de euros. Asegura que Sarkozy, entonces alcalde de Neully-Sur-Seine, recibía también "sobres".
Las cuentas tanto en Suiza como en Luxemburgo, las administraba Patrice de Maitre, sospechoso de administrar la evasión fiscal de Bettencourt.

Las donaciones de dinero se realizarían al partido político del presidente francés, el UMP. El tesorero del partido en la campaña presidencial de 2007, Eric Woerth, está acusado de recibir de manera ilegal sumas de dinero en efectivo de parte de Patrice de Maistre. Famoso es el sobre con 150.000 euros que recibió durante una cena. Woerth está acusado igualmente de conflicto de intereses entre la carrera de su mujer y su carrera como ministro de Economía. Florence Woerth, mujer de Eric, gestiona también la fortuna de la familia Bettencourt a través de la sociedad creada para tal fin, la société Clymène.

Infografía de Le Monde

sábado, 22 de mayo de 2010

Emergencia educativa: Facebook y los suicidios, jóvenes en el abismo

Una moda escalofriante: suicidarse, o intentar hacerlo, por Facebook. En ocasiones gritando de desesperación en el propio muro virtual y pasando desapercibidos, y otras, por la vengüenza. Este es el caso de dos adolescentes, “víctimas” del choque entre la realidad virtual y la vida real: un binomio que los jóvenes hoy día saben separar cada vez menos, y que los mismos adultos parecen infravalorar. En este conflicto tienen lugar hechos tan extremos como estos ocurridos ayer en San Donà di Piave, en Genova.

Luca Furlan decide suicidarse y lo anuncia en Facebook. Dos horas más tarde acaba con su vida. Sólo tenía 17 años. Nadie encontró la manera de detenerlo o de ayudarlo, ni siquiera en la Web. “Se acabó, estoy harto de todo – escribió en su perfil-. Ya no confío en nadie, me da asco vivir así y ya no hay nada que hacer. Solo pido una cosa a las personas que me quieren: nunca os olvidéis de mí”.

Y nadie lo hará. Muchos fueron los amigos que contestaron a su último y desesperado deseo de vencer esa maldita soledad que lo atormentaba. Un mensaje con foto, como se hace en estos casos; una foto en la que aparece con el rostro algo serio, una camiseta azul y el pelo largo. Hoy todos se preguntan por qué no comprendieron la inminente tragedia. Una doble tragedia para aquellos que ha salpicado de cerca.

Rozaba los 14 años de edad y era un estudiante modelo, una media muy alta la de este joven que ayer intentó suicidarse en Génova. Otro chico frágil, tanto, que tras una riña con sus padres se tiró por la ventana de su habitación, en una de las zonas residenciales más elegantes de la ciudad.

Una caída de decenas de metros que hubiera sido letal si los árboles no la hubieran amortiguado. Está en coma, en el Hospital San Marino de Génova. Y todo por haber puesto en Facebook algunas fotos burlándose de una profesora, fotos que navegaron por la red social hasta llegar al padre de otro alumno que avisó al director del centro.

Una tarde de broncas, tanto de padres como de profesores, bastó para sumirlo en la más profunda de las vergüenzas, al sentirse desbordado por la tensión, quiso ponerle fin.




Avvenire

lunes, 17 de mayo de 2010

Las medidas adoptadas en España hacen temblar al Partido Socialista francés

El ejemplo ya no vale. Las medidas económicas adoptadas el miércoles pasado por la España de José Luis Rodríguez Zapatero, que comprenden una bajada de los sueldos de los funcionarios ha resultado un duro golpe para los socialistas franceses que alzaron al presidente del Gobierno español como estandarte de la nueva izquierda europea. La misma Ségolène Royal se hacía llamar en 2004 "la Zapatera".

"Comparar Francia y España no es posible", previene de golpe el portavoz socialista Benoît Hamon. El diputado de Seine-Saint-Denis, Claude Bartolone, ve también la trampa política: "En Francia, una política que amputaría el poder adquisitivo sería nociva. Zapatero se equivoca."
"Hay una situación económica en España más frágil de lo que se creía, a causa de la burbuja inmobiliaria", explica el diputado de Hautes-Pyrénées.

"Espero que Francia no llegue a ese punto", insistía el diputado de París, Christophe Caresche, quien se preocupa por los riesgos "deflacionistas" de las medidas españolas que podrían pesar sobre el consumo. "Es el tipo de círculo vicioso que es necesario evitar." Al menos, los socialistas franceses encuentran uan virtud en las decisiones del Gobierno español: que las medidas de auteridad se aplican también a los salarios de los ministros. "Es una buena iniciativa, más que nada ejemplar", comenta la diputada de Aisne, René Dosière.

La primera secretaria de los socialistas franceses todavía no ha comentado las decisiones de José Luis Rodríguez Zapatero, pero preconiza remedios bastante diferentes para Francia. "El anuncio de la bajada de los gastos sociales no hace más que empeorar estar situación pinchando el poder adquisitivo en detrimento del consumo" comentaba el miércoles. Tanto como decir que no está dispuesta a llevar a cabo reducciones de salario.

Le Figaro