miércoles, 20 de octubre de 2010

Los camorristas no hacen huelga.


La violencia se multiplica al margen de la manifestación de los estudiantes contra la reforma de las pensiones en Francia. Los enfrentamientos han sido especialmente violentos en Lyon, Nanterre y alrededores de la región parisina. La policía se muestra inquieta de ver "camorristas" extranjeros mezclarse en las manifestaciones pero subraya que los jóvenes manifestantes también cometen actos violentos.

En París y alrededores las fuerzas del orden han detenido a 81 personas.

En Lyon, donde los incidentes son frecuentes desde que se iniciaron las protestas, la violencia se produjo en un principio al margen de los estudiantes de los institutos. Grupos de jóvenes incendiaron automóviles y contenedores de basura, volcaron camiones y coches, destruyeron mobiliario urbano, rompieron escaparates y bancos con ayuda de sillas robadas de las terrazas de las cafeterías, y han saqueado cinco establecimientos. El director de la seguridad pública del Rhône ha calificado estos fenómenos como de "guerrilla urbana".

En Nanterre, los enfrentamientos se retomaron el martes por segundo día consecutivo. Jóvenes con capuchas y pasamontañas lanzaron piedras y otros proyectiles e incendiaron un vehículo.

Cerca de 200 jóvenes destrozaron una estación de servicio de la compañía Total en Massy (departamento de Essone, Île de France).

El Elíseo ve en estos incidentes la confirmación de sus temores respecto a la participación en la huelga de estos sectores de la sociedad. "Debemos estar muy atentos a los camorristas y trabajaré con las fuerzas públicas para que la seguridad y el orden estén garantizados", declaraba Nicolas Sarkozy durante una cumbre franco-germano-rusa en Deauville (región de baja Normandía).

La organizaciones de los estudiantes señalan, por su parte, que la inmensa mayoría de los movimientos son actos pacíficos.

Vídeo: Violencia en las manifestaciones

Le Figaro