jueves, 7 de octubre de 2010

Bernad, en huelga de hambre en defensa de los rumanos, reaparece en Lourdes.


Nancy Bernad, en huelga de hambre por las políticas relativas a los rumanos, desapareció el martes en Saint-Etienne (departamento de Loira). No ha sido capaz de explicar las razones de su desaparición.

La militante por los derechos de los rumanos, en su cuarta semana de huelga de hambre, dio señales de vida desde Lourdes el miércoles 6 de octubre a la policía, que consideró su desaparición como preocupante.

"Está en Lourdes. Nos ha hecho saber que está bien, que no se encontraba en peligro y que había abandonado la huelga de hambre", según la policía de la localidad francesa de Saint-Etienne, sin poder precisar las razones de su marcha precipitada a este lugar de peregrinaje.

La policía comenzó su búsqueda por considerarla una "desaparición preocupante", teniendo en cuenta la debilidad de Nancy Bernad, 54 años, que ha perdido una decena de kilos desde el inicio de su huelga de hambre el 13 de septiembre, como protesta contra la política "segregacionista" contra los rumanos.

Bernad fue hospitalizada de jueves a domingo por una insuficiencia renal, donde retomó fuerzas gracias a transfusiones de sangre y medicamentos. "Es todo lo que acepté, me negué a alimentarme", declara esta francesa de padre húngaro. No contempla por el momento detener su huelga, y está dispuesta a volver al hospital. "De cualquier modo, estoy dispuesta a dar mi vida", afirma.

Se han creado grupos de apoyo a esta militante en Facebook. Su huelga no ha tenido ninguna repercusión a nivel de los poderes públicos.

Le Progrès

Nouvel Obs

miércoles, 6 de octubre de 2010

Desaparece una mujer en huelga de hambre por los derechos de los rumanos

Una militante por los derechos de los rumanos, de 54 años, desapareció el martes 5 de octubre de su domicilio de Saint-Etienne (capital del departamento de Loira) cuando entraba en su cuarta semana de huelga de hambre.

"La policía lanzó una orden de búsqueda y ha bloqueado sus cuentas bancarias", declaró su hijo, interrogado junto a varios miembros de su entorno, y "muy sorprendido" por el giro que habían tomado los acontecimientos.

Nancy Bernad, una frágil quincuagenaria de cabello gris, había perdido una decena de kilos desde el inicio de su huelga de hambre el 13 de septiembre para protestar contra la política "segregacionista" impuesta a los rumanos. Aunque fue hospitalizada de jueves a domingo con una insuficiencia renal, el lunes declaró no haber interrumpido su protesta.

Esta auxiliar de clínca, cuyo padre de origen húngaro fue naturalizado francés tras la Segunda Guerra Mundia, escribió al presidente francés Nicolas Sarkozy para pedir una "abolición completa de todas las leyes segregacionistas francesas, en contra de la comunidad rumana, ciudadanos europeos". Denuncia "las medidas discriminatorias tomadas en su contra que les imposiblita prácticamente trabajar de manera legal en Francia".

Le Monde